Los calzados ortopédicos son aquellos zapatos indicados y utilizados por una persona que presenta algún tipo de patología asociada a una deficiencia o deformación en uno o ambos pies. Los zapatos de los niños con pies planos deben estar confeccionados con materiales transpirables para evitar la sudoración excesiva y afecciones de la piel, como las infecciones provocadas por los hongos. Evitar en la medida de lo posible el uso de botas, que no permiten la correcta movilidad del tobillo.









